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  • Jessica García

Emprendimiento- Planeación y Estrategia


El desarrollo de una nación se relaciona en muchos casos con el crecimiento directo de su economía, a través de la consolidación de las empresas existentes y el estimulo para la creación de otras nuevas; este último concepto definido para este documento como Emprendimiento. Según los autores Mitchell y Gómez, el emprendimiento en Colombia debe ser soportado por 3 fases importantes: Financiación, Acompañamiento por parte de instituciones privadas y públicas y por último el capital humano (Gómez & Mitchell, 2014). Sin embargo, el emprendimiento como acción meramente dicha no es posible, ese emprendimiento debe realizarse en lo posible de forma planificada, a través de un Plan de negocios y contar con elementos que colaboren con su financiación, para poder tener una fase inicial sostenible. Por ello, a continuación se abordarán el Plan de negocios y la negociación como formas eficientes de planeación y estrategia, que soportan la sostenibilidad inicial de las empresas.

Cómo escribir un magnifico Plan de Negocio.

El emprendimiento, o el desarrollo de nuevas empresas, ha tenido su mayor auge en los últimos tiempos, Universidades y entidades fomentan de diferentes formas su desarrollo. Un punto crucial de esta actividad radica en la realización del Plan de Negocio, este documento al parecer sobrevalorado, pues ante la creación de una actividad económica, lo único que hace es disminuir la incertidumbre; presenta falencias, pues se desarrolla ampliamente en proyecciones numéricas y no en los elementos puntuales en los que los inversionistas se interesan: Los perfiles de los emprendedores; qué oportunidad o necesidad satisface el emprendimiento; El análisis externo, que permite identificar variables que afectan el emprendimiento y; el análisis de riesgos para el desarrollo de estrategias contingenciales (Sahlman).

En primer lugar, la importancia de las personas que conforman el emprendimiento radica en qué tipo de competencias, conocimientos y perfiles tienen esas personas que pueden ser de vital importancia para el desarrollo del emprendimiento, y cómo puede cada una de ellas desde su desarrollo aportar a la visión y realización del proyecto. Esto es tenido en cuenta por inversores que priman la experiencia y el contacto de los emprendedores con el sector en el que pretenden desempeñarse.

En segundo lugar, la descripción de la oportunidad debe mostrar que realmente es un emprendimiento que puede llevarse a cabo, es decir, realista, que realmente satisface una necesidad que preferiblemente aún no es satisfecha o está en desarrollo y que por esta razón, pueda obtener un segmento de mercado importante, que le signifiquen ingresos a los inversores. También en esta descripción es importante realizar un análisis de competencia, que muestre las oportunidades y amenazas que estas puedan conllevar, y qué estrategias se manejarían para confrontar a esta competencia, sin perder en el intento.

Luego está el componente del contexto, explicado como todo aquello factor externo que de forma directa o indirecta afecta el desarrollo del emprendimiento. Este contexto es un análisis, que puede realizarse con herramientas estratégicas como Las 5 fuerzas de Porter, o el Análisis PESTAL, que define los ambientes políticos, económicos, sociales, tecnológicos, ambientales y legales de un emprendimiento. Todo esto con el fin de desarrollar estrategias, que permitan hacer frente a contingencias externas, que se pueden presentar en el desarrollo del emprendimiento.

Y por último el plan de negocio debe tener como componente un análisis de sensibilidad que muestre escenarios positivos o negativos y como van a reaccionar los emprendedores ante tales situaciones. Por ello se debe incluir proyecciones financieras que muestren posibilidades tanto negativas como positivas y estrategias que muestren opciones de salida.

Los planes de negocio, son realizados en su mayoría para la consecución de financiación que permita su arranque; por ello es importante que los emprendedores desarrollen algunas competencias, que les permitan negociar con inversores y que puedan estar interesados en el proyecto. Dentro de ese marco, se desarrolla el siguiente apartado del ensayo, buscando explicar algunas recomendaciones al momento de la negociación.

Negociando con sentimiento

Los procesos de negociación son actividades casi cotidianas para los emprendedores que buscan financiación para sus planes de empresa. Estos procesos buscan llevar a cabo un objetivo, y requieren de las habilidades comunicativas tanto verbales como no verbales de los individuos involucrados para que pueda tener un desarrollo satisfactorio (Fuente, 2004); sin embargo, por tratarse de un proceso donde cada parte tiene un objetivo especifico, la aparición de sentimientos encontrados es de esperarse. Cuando uno de los involucrados no obtiene lo que desea, puede sentir y mostrar al otro enojo, angustia, temor; mientras que quien está en situación de ventaja, puede expresar euforia, calma e inclusive sorpresa.

La negociación por tratarse de una interacción entre seres humanos trae siempre consigo sentimientos, por ello es importante que el negociador o emprendedor esté muy preparado para las situaciones que este proceso pueda acarrear. En un estudio basado en el método ZMET, que identifica con imágenes el pensamiento de las personas, los científicos encontraron que un grupo de negociadores asociaban el proceso de negociación con imágenes de angustia, temor e incertidumbre, aún aquellos que podían considerarse exitosos en las transacciones. Esto sucede por 3 razones principales: 1. Falta de control, pues se enfrenta al deseo de otra persona que tiene su objetivo particular; 2. Imprevisibilidad, dada por la misma incertidumbre, donde no se sabe qué resultado final se obtendrá y cuanto tendrá que ceder para lograr su objetivo y; 3. Falta de retroalimentación, pues muchas veces se terminan las negociaciones sin saber que pensó la contraparte del proceso y queda la incertidumbre si se obtuvo más o menos de lo que se podría (Leary, Pillemer, & Wheeler, 2013).

De otro lado, teniendo sentimientos involucrados no se tiene una fórmula mágica que explique qué se debe hacer para lograr el éxito en una negociación; sin embargo, algunas recomendaciones se pueden tener en cuenta: 1. Prepararse para los resultados adversos; 2. Trabajar la inteligencia emocional (Basada en reconocer los sentimientos propios y saber cómo actuar cuando cada uno de ellos se presente; 3. Potenciar la Creatividad (Para evitar el estancamiento del proceso y responder asertivamente cuando sea necesario); 4. Desarrollar Empatía (Para desarrollar relaciones interpersonales); 5. Recopilar la mayor cantidad de información sobre el objetivo y la empresa con la que negocia y por último, 6. Tener una presencia consciente en la negociación, desde antes preguntándose cómo quiere verse y sentirse, antes, durante y después del proceso, saber reiniciar si se presentan emociones negativas. En ultimas estar preparado para lo que se pueda presentar puede ser la diferencia entre el éxito o el fracaso en el proceso (Leary, Pillemer, & Wheeler, 2013). Si bien los emprendedores en la mayor parte de los casos pueden tener poca experiencia en los procesos de negociación y aún más en procesos de financiación de proyectos, seguir esas instrucciones puede ser de gran ayuda para la consecución de sus objetivos financieros.

Conclusiones

El proceso de emprendimiento requiere de un Plan de negocio, que si bien no constituye una verdad absoluta por las fluctuaciones naturales de los mercados y el mundo moderno, permite de cierta forma reducir la incertidumbre, al aportar análisis a los diferentes elementos, tanto internos como externos que pueden favorecer o no el desarrollo de dicho emprendimiento.

De otro lado, los procesos de negociación como procesos de interacción humana, conllevan consigo una carga emocional, que los hace difíciles de racionalizar, y por ende pueden de cierta forma verse como subjetivos, por ello en muchas ocasiones pueden generar gran tensión y ansiedad en los emprendedores que pretenden alcanzar una financiación. Para ello es importante entonces que los emprendedores entiendan que el conocimiento técnico implementado en el plan de negocio, es solo un componente del emprendimiento, y que deben desarrollar inteligencia emocional y competencias sociales para la efectiva realización del proyecto.

Como consideraciones finales se debe tener un sentido social y humano muy afinado, tanto para descubrir necesidades insatisfechas que permitan la definición de oportunidades de negocio rentables, así como permitir la fácil socialización de los emprendedores con inversores interesados en los proyectos de emprendimiento. Poseer estas competencias sicosociales entonces, se convierten en un elemento preponderante para toda persona que quiera iniciar su propio negocio y como toda competencia, se puede adquirir y fortalecer con el constante entrenamiento en situaciones similares.

Referencias

Fuente, F. V. (2004). Observación y Ensayo en la Negociación. Estrategias y técnicas de negociación. Madrid: Universidad Complutense.

Gómez, H. J., & Mitchell, D. (2014). Innovación y Emprendimiento en Colombia: Balance, Perspectivas y Recomendaciones de Política, 2014- 2018. Cuadernos de Fedesarrollo. Bogotá: La Imprenta Editores.

Leary, K., Pillemer, J., & Wheeler, M. (2013). Negociar con sentimiento. Harvard Business Review, 1-9.

Sahlman, W. A. (s.f.). Cómo escribir un magnífico plan de negocio. Harvard Business Review, 99-109.

#coaching #entrepreneurship

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